Cayendo en la rutina

Estoy seguro de que todo el mundo conoce la sensación que voy a describir. Si hay algo que me gusta de las vacaciones, es la falta de rutina. Saber al levantarte por la mañana que no tienes ni idea de lo que te depara el día. Tener la libertad de improvisar sin ataduras, convirtiendo cada día en una pequeña aventura. Después de pasar unas cuantas semanas con ese ritmo de vida, volver a la rutina es algo agridulce. Por un lado es un coñazo tener que volver a una rutina diaria pero, no lo negueis, también resulta extrañamente recomfortante. No sé si esto me pasa sólo a mi, pero lo de improvisar día a día durante tanto tiempo acaba resultando cansino y al final aguardo expectante el levantarme todos los días a la misma hora, comer a la misma hora todos los días, ver a la misma gente todos los días. Pero esto, claro, es un circulo vicioso porque al cabo de unos cuantos meses de rutina, me muero de ganas de romper las ataduras de los horarios y hacer lo que se me ponga en la punta de las narices.

A lo que voy es que estos últimos días me siento extrañamente recomfortado porque he encontrado mi rutina en Chicago. Después de toda la aventura de mudarme a mi propio piso, luchar incansablemente para que me pongan una linea telefonica, ajustarme a todas las idiosincrasias de yankilandia, familiarizarme con el sistema universitario americano, acostumbrarme a hacer deberes todas las semanas, y a afrontar los nervios de los examenes (tengo el primero dentro de semana y media) pues… cada día ya ha dejado de ser una aventura (al menos una aventura grande… yo siempre sostengo que la vida siempre esta llena de pequeñas aventuras). Pero bueno, en cualquier caso, puedo decir sinceramente que me he ajustado a la vida por estos lares. Y eso resulta tremendamente tranquilizador, porque ya no me levanto por la mañana pensando “Tengo que llamar a los de la telefonica”, “Tengo que buscar alguna tienda donde vendan sabanas”, “Quiero ir a tal parte de Chicago… ¿Cómo cojones llego hasta ahi?”, o “¿Quién me manda volver a ser estudiante con lo bien que se estaba de profesor?”. Por las mañanas me levanto, desayuno, voy a la universidad (andando), voy a clase, como con algunos compañeros de clase, y me voy a casa a hacer los deberes, aunque algunos días quedamos los del doctorado para hacer los deberes juntos. Y luego, a cenar en mi casita y a culminar el día con un poco de televisión o algún DVD. Eso sí, los fines de semana sigue habiendo sitio para la improvisación: ir a hacer turismo, ir al cine o a cenar o a tomar algo con algún compañero de la uni, quedar para ver un DVD, etc.

Pues eso, que ya he caido en la rutina. Aunque como he dicho, lo más seguro es que al cabo de unos meses acabe hasta el gorro y esté deseando unas vacaciones. De hecho, en diciembre tenemos tres semanas de vacaciones, así que no me faltará tiempo para hacer cosas interesantes.

Eso sí, aunque mis días sean de lo más rutinarios, eso no significa que no pasen cosas interesantes. Lo que pasa es que todo lo que me ha estado pasando (o las diferencias culturales de las que me percataba) apenas merecian un artículo entero. Así que las he ido anotando, y os las pongo ahora de golpe:

  • Comida para sentirse en casa: Tras explorar los enormes pasillos del supermercado que tengo al lado de casa, me ha sorprendido gratamente encontrar bastantes cosas que me hacen sentirme como si estuviese en casa (en un sentido culinario). De entrada, en el supermercado tienen yogures de limón de Danone (mis favoritos). Yo ya me había mentalizado de que tendría que acostumbrarme a algun nuevo tipo de yogur, pero cuando vi que tenían Danone, pegué varios brotes de alegría. Y puedo confirmar que saben exactamente igual que en España. También resulta que en la sección de frutería venden pipas (de girasol). Y están bastante bien. Les falta un herbor para estar a la altura de pipas Facundo, pero aun así están muy bien. Y, por supuesto, más de un americano que se ha pasado por mi casa se ha quedado mirando extrañado la papelera llena de cascaras de pipas. Aparte de eso, sigo haciendo platos ‘elaborados’ durante el fin de semana. He tenido un fracaso y un éxito. Hace una semana hice unas lentejas y el resultado final fue bastante regular (sabían a forraje). Sin embargo, sospecho que era porque las lentejas eran de mala calidad. Este fin de semana, en cambio, he hecho alubias negras y me han salido muuuuuuy bien (y eso que no tenía chorizo). Mis proximos objetivos: alubias blancas y cocido madrileño!
  • Los compañeros de clase: Después de tres semanas de clase, los compañeros de clase ya nos conocemos un poco mejor. Como buenos informáticos, los primeros días estabamos todos bastante retraidos y apenas nos hablabamos, pero al final entre todos conseguimos romper el hielo. Curiosamente, yo soy el único ingeniero del grupo. El resto estudiaron Ciencias de la Computacion (cursando asignaturas muy teoricas) o Matemáticas o incluso Física. De hecho, muchos de mis compañeros apenas saben programar en C/C++ o Java, puesto que esos lenguajes son demasiado ‘prácticos’ para un ‘cientifico de la computación’. La mayoría son expertos en lenguajes funcionales como Haskell o Scheme pero especialmente en un lenguaje del que nunca había oido hablar: ML. Al parecer nuestro departamento tiene a varias eminencias de ML (incluyendo uno de los creadores), razón por la cual a los ML-eros les resulta muy atractivo este programa de doctorado.
  • La magia de la secadora: Después de haber hecho la colada varias veces siguiendo el ciclo acumular ropa–lavar en lavadora–colgar a secar–planchar, me decidí a probar el ciclo ‘americano’ de limpieza: aculumar ropa–lavar en lavadora–secar en secadora. Aquí las secadoras son unos monstruos que le meten semejante calor a la ropa que la mayoría de las prendas salen ya ‘planchadas’ de la secadora (bueno, esto no es del todo cierto… tienes que sacar la ropa en cuanto termine el ciclo de secado y doblarla lo antes posible… y queda como si la hubieses planchado). Pues la verdad es que me ha enganchado por completo (y esta semana ha sido una gozada no tener que planchar la ropa). Evidentemente hay ciertas prendas que todavía hay que planchar (las camisas) pero aun así te ahorra muchisimo tiempo.
  • El anterior inquilino: Cada vez voy descubriendo más cosas sobre el anterior inquilino del piso (sí, sí, el phreaker que hackeó la toma telefónica, robandole la linea a un par de vecinos… lo que a mi me supuso que tardaron casi dos semanas en arreglar el estropicio para poder activar mi linea telefónica). El otro día me llega un sobre y, sin mirar a quien va dirigido, lo abro. Grande es mi sorpresa al descubrir que el sobre contiene un completisimo catalogo de material porno. Si, señora, puede usted comprar desde las revistas de toda la vida hasta las peliculas más innovadoras del momento (pasando por más de un juguetito sexual). Sorprendido, comprobé que el catalogo no estaba dirigido a mi, sino al anterior inquilino. Y un par de días después, vinieron “los del cable” a instalarme la televisión por cable. No fue tan dificil como lo de la linea telefonica, pero hubo dificultades. Primero conectaron la linea en la ‘caja central’ pero se sorprendieron al ver que la linea no llegaba a mi casa. Al tirar del cable (el que baja hasta el sotano) descubrieron que estaba cortado! Afortunadamente, por mi piso pasa el cable del vecino de arriba, con lo cual pusieron una especie de splitter para que el cable lleve mi señal y la del vecino de arriba (misterios de la ciencia). En fin, conclusiones sobre el anterior inquilino: aficionado al phreaking (telefónico y del cable) y seguramente un gran aficionado a la masturbación (aunque después de ojear el catálogo, algo me dice que el tio era todo un profesional :-P)
  • Las elecciones americanas: Bueno, esto la verdad es que merece un artículo aparte. A ver si saco tiempo. De momento os voy adelantando que aquí todo el mundo tiene las elecciones muy presentes. Y, curiosamente, con lo que más están dando la brasa no es con que votes a un candidato en particular, sino para que votes y punto (porque no hay que olvidar que aquí en EEUU suele votar menos del 50% de la población). Las encuestas siguen prognosticando un empate, aunque yo tengo la esperanza de que las encuestas se equivoquen puesto que la mayoría de ellas preguntan a votantes habituales, y esta claro que en estas elecciones va a ir a votar mucha gente que no ha votado en su vida. En fin, lo dicho, ya veré si trato este tema más profundamente.

Bueno, y eso os cuento de momento. Vuelvo a mi rutina, a ver si termino los deberes de Matemática Discreta…

10 comentarios sobre “Cayendo en la rutina

  1. Parece que algunos en Chicago y otros en Bilbo haremos ejercicios de Discreta…STOP. Lo de inquilino parece bastante interesante, haber que sorpresas te llegan.STOP.Gracias por la info que los informáticos eran retraidos, ya creia que los de 1º de este año eran un poco raros.STOP. ;D

    Me gusta

  2. Ah! El dilema de siempre, cuando uno esta inmerso en la rutina desea salir de ella, pero cuando esta algún tiempo sin esta la hachamos de menos 😛

    Sobre la comida una curiosidad: ¿lo tienes facil para conseguir aceite de oliva? ¿o solo puedes hacerte con uno de girasol? Porque que yo sepa el de oliva es un tanto ‘escaso’.

    Y bueno, sobre el antiguo inquilino… jeje, piratea el telefono, el cable, temas xxx, … yo que tu vigilaba porsi hay alguna camara o si el FBI esta vigilando el piso a ver que ha liado en phreaker 😉

    Nada más, salvo suerte y que disfrutes de tu primer examen :-O

    Me gusta

  3. El aceite de oliva es bastante fácil de conseguir aquí en EEUU, pero una marca ‘buena’ te puede salir el doble que el aceite de girasol de toda la vida. Mientras que en España generalmente puedes permitirte utilizar aceite de oliva para todo, aquí generalmente utilizo aceite de girasol para todo lo que sea freir, y el de oliva sólo para platos más elaborados (p.ej. para hacer el sofrito de las alubias)

    Curiosamente, lo que es complicado encontrar es aceite de girasol (aunque, cuando lo encuentras, no es caro). Al parecer aquí prefieren aceite de maiz o de canola (ni idea de lo que es eso de la canola, pero lo veo por todos lados). En mi supermercado tienen sólo una marca de aceite de girasol frente a una docena de marcas de aceite de maiz.

    Me gusta

  4. Hombre Borja, creo que deberías aprovechar y pedir alguna de peli del catalogo, así entre pajilla y pajilla rompes la rutina. Además, creo que te relajará y te puede ayudar con tus tareas de matematica discreta.

    Un saludo.

    Me gusta

  5. Ufff, la mantequilla de cacahuetes (peanut butter) ya la probé en algún viaje anterior y la verdad es que me resultó excesivamente empalagosa. A la unica americanada a la que me he enganchado es a los bagels, una especie de pan con forma de donut (pero más grande que un donut) que sirve para hacer sandwiches. Me duele admitirlo, pero le da mil vueltas al Pan Bimbo 😛

    Me gusta

  6. Que no les guste java lo comprendo, pero lo de C/C++ … son los lenguajes por excelencia de los programadores de sistemas, así que si te consideras uno de ellos no prescindas de usarlos, por mucha computación, algoritmia, polinomios y demás verborrea de los matemáticos.

    Los ingenieros somos gente práctica, debemos solucionar los problemas de la gente, hay mil grados de diferencia entre un matemático seguidor de Turing, Von Neuman, Djikstra y un informático, por mucho que se empeñe en intentar explotar la vena teorica de las ciencias de la computación simpre se acabará ensuciando las manos (e irremediablemente atraido por los aparatos y los cables, en el buen sentido) instalando un disco duro nuevo o buscando aquella librería en C que hace lo que él estaba buscando..para mostrar algo que se vea por pantalla-> cosa que a priori a un matemático no le resulta imprescindible.

    Vaya, te lo digo desde mi experiencia en un departamento de matemáticas y computación.

    Me gusta

  7. Totalmente de acuerdo con lo que dices. Lo que pasa es que el departamento en el que estoy está orientado principalmente a “ciencias de la computación” y no a “ingeniería informática”. Vamos, que esto se parece a un departamento de matemáticas más que otra cosa, con lo cual los pocos informáticos (o ingenieros) ‘pragmaticos’ que estamos aquí somos los bichos raros. De hecho, por lo que me han contado, el departamento de Computer Science de la Universidad de Chicago solía ser 100% teorico y desde que se ‘infiltraron’ profesores que promovieron crear un área de sistemas, pues la vieja guardia debe estar un tanto resentida. Pero bueno, eso son solo rumores que he pillado al vuelo.

    Pero vamos, que esto no significa que vaya a abandonar el buen camino de la informática pragmatica y práctica. Yo estoy aquí para investigar en Computación Grid y en nada más. Lo que pasa es que me resulta curioso pasar de una universidad donde saber C/C++, Java, UML, etc. es lo normal a una universidad donde soy el ‘bicho raro’ precisamente por eso. Eso sí, ya me han adelantado que hay un par de asignaturas donde precisamente por eso voy a tener una ventaja enorme. De entrada, la mayoría de la gente llega a la asignatura de Sistemas Operativos (donde hay que implementar un kernel de SO en C) sin tener ni idea de C, y se pegan unos batacazos tremendos al intentar implementar el kernel (no porque no pillen los conceptos de sistemas operativos, sino porque no están curtidos en el noble arte de la triple indirección de punteros a arrays de punteros a estructuras en memoria dinámica).

    Y, ojo, que los aspectos teoricos de la informática me siguen pareciendo interesantes, pero como hobby más que otra cosa. Yo estoy totalmente a favor de que unos estudios de ingeniería estén cimentados en unos sólidos conocimientos teoricos. Mis opiniones al respecto están recogidas en el artículo Si Turing levantara la cabeza…. Lo que me toca un poco las narices es que, estando en un programa de doctorado, donde se supone que tengo que hiperespecializarme, tenga que ponerme a ver Matemática Discreta y Fundamentos de Algoritmia. Me toca las narices porque esas cosas ya las vi en la carrera (aunque no en tanto detalle como ahora), pero para lo que es mi area de investigación (Computación Grid), con lo que vi en la carrera de ingeniería me basta y me sobra. Yo quiero ir directamente a la asignatura de sistemas operativos, de sistemas distribuidos, etc, etc. Pero bueno, habrá que afrontar la situación con un poco de agua, ajo, y resina.

    Me gusta

  8. Mucho me temo que las tres semanas de vacaciones en diciembre las pasaré aquí en Chicago. Recién llegado a estos lares, me da una pereza tremeeeeenda pegarme el viaje de ida y vuelta a España (aunque sea por navidades). Pero no te preocupes, que cuando por fin vuelva a Bilbao evidentemente me dejaré caer por la 505 (para daros envidia, más que nada 😀 )

    Nota para los no-deustenses: “La 505” es el aula del DELi, un grupo de informáticos y filólogos interesados en edición digital e ingeniería lingüística. El DELi era un grupo con el que tenía muy buen rollito cuando estaba en Deusto.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s