Días 10-19, Bilbao (o “Recordando mis años en el instituto”)

Tal y como anticipaba hace unos días, mis días en Bilbao han sido dedicados a la más absoluta vagancia. Después de un año emancipado, te das cuenta de que las mejores vacaciones que te puedes pegar no son un viaje a algún exótico lugar, sino sencillamente volver a casa para que mimen, te laven la ropa, limpien la habitación, hagan la comida, etc. 🙂 Evidentemente, no me he pasado los díez días unicamente chupando de la piragua en casa… entre otras cosas, he visitado Deusto unas cuantas veces para saludar a todo el mundo y contar cuentos y anecdotas de mi periplo americano, he quedado con amigos para tomar café, comer, cenar, etc.

Eso sí, he hecho algo que no tenía pensado hacer: visité mi antiguo instituto. Antes de nada, un poco de historia: yo fui al Colegio Americano de Bilbao desde prescolar hasta 2º de BUP. Puesto que el colegio americano no tenía 3º de BUP y COU, había que hacerlos en otro centro. Al final, escogimos el Instituto Getxo IV (ahora llamado “Instituto de Educación Secundaria Artaza-Romo”). La verdad es que no recuerdo qué motivó exactamente la elección de ese instituto… en algún momento surgió la idea de seguir en un centro privado, incluso en Gaztelueta. Sin embargo, hacer el resto del bachillerato en un colegio del Opus Dei… pues casi como que no 😀 Ir a un centro público, con mucha más gente que los centros privados, y con enseñanza laica pues creo recordar que me atrajo bastante (y acabé en el Getxo IV porque era el que me correspondía por cercanía al centro). Y resultó ser una elección acertada, porque lo recuerdo como dos años en los que no sólo aprendí muchisimo (ahí tuve al mejor profesor de matemáticas que jamás he conocido) sino que también crecí mucho personalmente.

Pasar del Colegio Americano a un instituto público fue como una “bofetada de realidad”. El Colegio Americano es un excelente centro educativo, pero pasar 13 años con las mismas 20 personas (sobre todo cuando eres un chaval “raro” que prefiere la lectura, la informática, y el cine a los deportes y el litroneo del fin de semana) pues no resulta fácil. En cambio, en el instituto había una enorme diversidad de personas y era fácil encontrar gente con gustos e inquietudes similares. Además, yo entonces tenía la mentalidad cerrada de que los institutos públicos eran “lo puto peor” y me sorprendió que no sólo el profesorado era bastante bueno (aunque en todas las casas se cuecen habas y había más de un profe lamentable), sino que entre el alumnado imperaba el “si tu no te metes conmigo, yo no me meto contigo”. Y esto, queridos amigos, no me pasaba en el Colegio Americano donde a más de un chaval le hacía gracia “meterse con Borja”. Recuerdo incidentes memorables en los que a algún compañero de clase le pareció divertido plantarme una araña en la cara, a sabiendas de que soy aracnofóbico, lo que me provocó un ataque de pánico acojonante… Lo he pensado muchas veces, y sinceramente no puedo entender como un chaval puede ser tan cabrón… Eso sí, tampoco digo que los centros públicos sean la panacea, porque luego están casos como el suicidio de Jokin en Hondarribia. Igual es que cuando llegué yo al instituto (3º de BUP), a la gente ya se le había pasado el agilipollamiento de la edad del pavo.

Pero vamos, resumiendo, que en el instituto me lo pasé genial. No tuve ni un sólo mal rollo ahí, y crecí bastante personalmente. De hecho, me pareció una excelente preparación para los cinco años de carrera en Deusto, ya que si hubiese seguido en un centro privado (con grupos pequeños, etc.) hasta COU, me parece que el batacazo (personal, y quizás incluso académico) podría haber sido mayor.

Bueno, dicho todo esto, mi hermano pequeño (que ahora tiene 16 años) está haciendo el Bachillerato Artístico en mi antiguo instituto, y me sorprendió gratamente que, al llegar a Bilbao, me dijo: “Oye, saludos de parte de Isabel”. Y como conozco a varias Isabeles, pues le pedí que fuese un poco más especifico. “No sé el apellido pero, vamos, Isabel la profesora de Dibujo Técnico”. Recáspita… ¿Isabel, la profesora de Dibujo Técnico todavía se acuerda de mi? Yo, por lo menos, todavía recuerdo sus clases “chiriguays”. Resulta que, el primer día de clase, Isabel reconocío el apellido Sotomayor y sospechó que eramos hermanos.

Ni corto ni perezoso, le pedí a mi hermano que averiguase cuando podía hablar con ella en el instituto y me presencié ahí. Cuando entré en ese edificio, que hace casi 7 años que no pisaba, me invadio una ola de nostalgia. Menudo “blast from the past” (además, era exactamente cómo lo recordaba). Después de un rápido paseo por los pasillos del edificio, me presenté en la Sala de Profesores a la hora acordada y pregunté a una profesora anónima por Isabel. Dicha profesora entró en la sala y dijo “Isabel, un alumno quiere hablar contigo”. Cagate lorito… desconocía que tenía un look tan juvenil 😀 En fin, por fin me encontré con Isabel y mantuvimos una larga conversación sobre todo: lo que he hecho desde que terminé COU, los años en Deusto, la vida en Chicago, y el estado de la educación secundaria en España. Sobre esto último, Isabel me confirmó lo que en la universidad ya sospechabamos desde hace tiempo: que la nueva educación secundaria (ESO y LOGSE) son una mierda pinchada en un palo, y que la gente sale mucho menos preparada que con el BUP y el COU (que, sinceramente, no sé que tenían de malo). Para colmo, como ESO y LOGSE son menos exigentes que BUP y COU (en muchos respectos), los alumnos tienden a ser bastante más pasotas. Ah, y al final acabé saludando también a la profesora de Química (que también se acordaba de mi). Eso sí, me quedé sin saludar al anteriormente citado profesor de matemáticas, pues ya se había jubilado.

Pues eso, que en general me lo he pasado muy bien estos días en Bilbao y, sin menospreciar a toda la gente con la que he estado y he saludado en Deusto y otros sitios, la verdad es que lo que mejor sabor de boca me ha dejado ha sido la visita al “insti” 🙂

Ah, y para concluir, hoy a la tarde ha vuelto Mike de Italia. No olvideis que Mike también tiene un blog y ha escrito unos cuantos posts sobre sus días por Italia.

2 comentarios sobre “Días 10-19, Bilbao (o “Recordando mis años en el instituto”)

  1. Hola Borja.

    He de reconocer que me he emocionado leyendo tu post. Por un momento he visto claramente a aquel Borja alevín, humillado por sus compañeros de clase. He sentido al pérfido arácnido deslizándose sobre su cara, clavando sus minúsculos pelillos urticantes en los carrillos del muchacho que en estado catatónico tan solo acertaba a balbucear palabrillas monosilábicas. Por un instante he creído oler la plastilla fétida que rebosaba por sus calzones, impulsada desde el terror y la sinrazón.
    Creo que todos nosotros por unos cuantos minutos hemos sido Borja Net, aquel patito feo que un buen día se echo a volar con plumas de cisne.

    Un abrazo.

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  2. Ese Borja!!!!! supongo que te referirás al Gran Lucio (o debería llamarle “Rufus”? jejejejejeejejeje…no creas que se me ha olvidao, no) Yo también estuve no hace mucho tiempo en el viejo insti, pero mi visita no fué tan nostalgica como la tuya. Aun así me alegro de que los años del insti te resultaran agradables…al fin y al cabo no eramos tan mala gente no Borja?? XD
    Recuerdos.

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