Cursillos de Julio de ESIDE (y 2)

El post anterior lo dediqué a promocionar los Cursillos y Charlas de Julio 2006 de ESIDE, pero también quería dedicar unas palabras a explicar la relevancia que tienen para mi estos cursillos (y, de paso, proporcionar un poco de historia a aquellos que atendeis los cursillos por primera vez este año). Lo escribo en un artículo aparte para que dichas palabras no se pierdan en lo que era, principalmente, un post publicitario 😉

Los Cursillos de Julio de ESIDE se remontan al año 2000 (efectiviwonder: este ya es el séptimo año en el que se celebran los cursillos). Todo empezó con una conversación en la cafetería de la Casa Vasca, en la que Andoni Eguiluz, Ander Barbier, y yo discutimos la creación de un “grupo de interés” en ESIDE orientado a Internet y Multimedia (que inicialmente se llamo GeiM: Grupo ESIDE de Internet y Multimedia). La primera actividad de este grupo: ofrecer cursillos gratuitos a alumnos de ESIDE. Desde el principio, estaba bien claro cual iba a ser la filosofía de estos cursillos: difundir conocimiento interesante que no forma parte del plan de estudios oficial a alumnos interesados en expandir sus horizontes. En consecuencia, la estrategia era organizar cursillos de 1 semana de duración que proporcionasen a los alumnos los conocimientos fundamentales, para facilitarles que luego aprendan lo demás por su cuenta (al fin y al cabo, los primeros pasos son los más dificiles). Hay que tener en cuenta que, al menos en ESIDE, la única otra opción era (1) apuntarte a un seminario de 4 semanas o (2) aprender por tu cuenta.

Todo esto resultó en el primer cursillo de julio (uno, sólo uno 😛 ). Era un cursillo de Introducción a la Programación Web (HTML, CSS, ASPs + bases de datos) preparado e impartido por mi. Era la primera vez que daba una clase en una universidad (hasta entonces, mi experiencia como orador se limitaba a las presentaciones en clase en el colegio), y estaba acojonado. A-co-jo-na-do. Recuerdo claramente que el primer día empecé mostrando a los alumnos una copia de los apuntes del cursillo, y tuve que dejarlos rapidamente de nuevo en mi mesa porque, al sujetarlos en mi mano, se me notaba el considerable tembleque que tenía. Pero, al final, parece que todo fue bastante bien. Los alumnos, según las encuestas, quedaron satisfechos y, de hecho, de ese grupo surgieron un par de futuros becarios web de la facultad.

A pesar del relativo éxito del cursillo, las actividades del grupo GeiM no despegaron por completo. Idealmente, ibamos a dar cursillos a lo largo de todo el año, pero teníamos las manos atadas por la dificultad de reservar aulas durante el año académico. No obstante, decidimos repetir al verano siguiente, y en 2001 doblamos el número de cursillos: ahora teníamos dos 😛 “Programación Web Básica” y “Programación Web Avanzada” (el segundo cursillo, si no recuerdo mal, incluia más ASPs que el cursillo básico, y un poco de XML). La experiencia, nuevamente, fue muy positiva.

Hasta 2002, los cursillos de julio eran un esfuerzo principalmente unipersonal. Sin embargo, ese año los cursillos de julio cambiaron considerablemente con la llegada de un nuevo “grupo de interés” a ESIDE. A principios de ese año, un grupo de alumnos (entre los que estaba incluido split, que era compañero mío de clase) me comentó que sabían que yo estaba a cargo del GeiM, y que les interesaría tener un grupo similar, pero orientado al software libre. Tras unas cuantas reuniones en las que les comenté los ‘desafíos’ de crear “grupos de interés” en Deusto, nació el e-GHOST. Uno de los primeros objetivos que se planteó el grupo fue organizar cursillos de julio orientados al software libre (Introducción a GNU/Linux, configuración de servidores de e-mail, etc, etc.), lo que añadió cuatro nuevos cursillos, cada uno de una semana de duración:

  • Iniciación a GNU/Linux
  • Administración de Sistemas GNU/Linux
  • Programación en GNU/Linux
  • Conceptos avanzados en GNU/Linux

El GeiM, que por entonces había cambiado su nombre a GedI (Grupo ESIDE de Desarrollo Internet), un acrónimo más friki porque ríma con Jedi, ofreció el cursillo de Introducción a la Programación Web y un nuevo cursillo de Fundamentos de XML. Y, si mal no recuerdo, el grupo de Microsoft también ofreció algún cursillo.

Aunque el 2002 fue el año en el que la complejidad administrativa de los cursillos se multiplicó considerablemente (ya no podíamos pedir a la gente que se apuntase en una hoja de papel, tuvimos que idear un sistema de inscripción por web), el 2003 fue el año en el que the shit hit the fan. Como el tercer acto de una obra de Shakespeare, todo se complicó sobremanera y llegamos a un punto en el que lo mismo seguíamos adelante, o todo se iba directamente a la mierda. Los cursillos ocupaban buena parte del Centro de Cálculo durante julio, y ya no pasaban desapercibidos como un esporadico evento estudiantil. Se les quiso dar un caracter oficial, se nombró a una profesora como coordinadora de los cursillos, y las altas esferas veian como condición sine qua non que se cobrase a los asistentes, aunque fuese una cantidad simbólica. Esto no era del agrado de los profesores de los cursillos (todos alumnos voluntarios), con lo cual el comienzo de la preinscripción se retraso ad nauseam mientras se limaban las diferencias entre las altas esferas y los organizadores de los cursillos (intentando buscar algún tipo de compromiso tipo “Se monta la infraestructura para cobrar, pero la decisión depende de cada profesor”, etc.). Al final, casi por decretazo, se anunció que los cursillos procederían y que se cobraría por ellos. Los profesores de los cursillos armaron en cólera, y muchos amenazaron con retirar sus cursillos. La profesora coordinadora, hasta las narices de la situación, decidió retirarse de la coordinación de cursillos. Yo, por mi parte, estaba entre la espada y la pared, como contacto oficioso entre los profesores de cursillos y la Deustocracia, y tuve que hacer las veces de mediador en varias ocasiones.

Al final, tras arduas negociaciones, se alcanzó un compromiso: la organización de los cursillos recaería oficialmente en la Delegación de Alumnos (personificada en el Delegado y Subdelegado de Facultad), a los que se les permitía organizar los cursillos como buenamente quisieran, en consulta con Decanato. Las (cuidadosamente escogidas) palabras (todavía incluidas en la descripción de los cursillos) son: “Esta actividad es coordinada por la Delegación de Alumnos con el apoyo de profesores y de la Facultad de Ingeniería-ESIDE, que anima e impulsa estas actividades facilitando el uso de aulas informatizadas y demás recursos para que su realización sea lo mejor posible.” Todo el embrollo en 2003 se solucionó cuando, acordado el marco en el que vivirían los cursillos, contactamos con la Subdelegada de Facultad (el Delegado de Facultad no estaba disponible), le preguntamos “¿Te parece bien si no se cobra por los cursillos?”, ella dijo que le parecia bien, y así se resolvió el embrollo de una vez por todas. Más adelante, se decidió que lo más práctico era que el Delegado de Facultad delegase la coordinación de cursillos en un alumno (el “Coordinador de Cursillos”) porque, como pueden confirmar varias personas (eh, Fermat? xD) coordinar los cursillos es todo un marrón 🙂

Por cierto: Los que olvidan la historia están condenados a repetirla, así que (si teneis un rato largo) no dejeis de echarle un vistazo al log que preparó Txipi resumiendo todo lo que ocurrió en la organización de los cursillos de 2003.

De 2004 en adelante, contando con un marco más oficial en el que desarrollar los cursillos, éstos transcurrieron más suavemente, aunque siempre requiriendo una importante labor de organización, docencia, etc. Si mal no recuerdo, el mayor “obstáculo” que tuvimos en 2004 fue el hecho de que había que conseguir tarjetas de aparcamiento para algunos de los alumnos externos (ese año, la universidad limitó el acceso al aparcamiento en el campus), algo bastante light comparado con la tormenta del año anterior. Lo que quiero enfatizar, en cualquier caso, es que si los cursillos siguen adelante es gracias al esfuerzo combinado de muchas personas. En este post, lo he contado principalmente desde mi punto de vista y, aunque fui el coordinador oficioso (y luego oficial) durante cinco años (aunque el último año hice más bien poco, ya que me dediqué principalmente a tutelar a mi “sucesor” ;-), los cursillos no triunfan gracias a una única persona. Si no fuese por la dedicación desinteresada y voluntaria de toda la gente involucrada (profesores, coordinadores, la gente que ayuda a montar las aulas, la gente que cuelga carteles promocionales por todos lados, los alumnos que vienen a los cursillos en verano, etc.), los cursillos no serían lo que son hoy. Y no puedo dejar de sentir admiración por toda esa gente al ver que, desde ese único cursillo en julio de 2000, los Cursillos de Julio han crecido hasta una oferta de 23 cursillos y 5 charlas.

En fin, pues esa es la historia condensada de los Cursillos de Julio. Después de escribirla, me siento como el abuelo del grupo… 😀

4 comentarios sobre “Cursillos de Julio de ESIDE (y 2)

  1. Uuueee :D, qué recuerdos después de haber leído la entrada. Yo pensaba que los cursillos empezaron en 2001 pero… qué pronto 2000… así que ésta es ya la 7ª edición eeh :-OO

    coordinar los cursillos es todo un marrón 🙂

    Ni que lo digas, pero en grupo se hace ameno, y hay como menos presión.

    Si mal no recuerdo, el mayor “obstáculo” que tuvimos en 2004 fue el hecho de que había que conseguir tarjetas de aparcamiento para algunos de los alumnos externos

    Por mí parte, los nervios fueron que funcionara bien la aplicación web de los cursillos, ya que ese año la migramos del servidor web de ESIDE (IIS+ASP+Access) al servidor del e-GHOST (Apache+PHP+MySQL), pero el siguiente año (2005) me permití el lujo de llevar esa web y dar un cursillo 8:-D

    Desde luego, muchas gracias por empezar todo esto, porque, en mi humilde opinión, me parece que es lo que más cuesta 😉

    Me gusta

  2. Siete, número cósmico y sagrado, según defiende Eduardo Tejero Robledo (en html, cortesía Google).

    Cinco no son montón, pero siete ya lo son.
    El año siete, toma la capa y vete.
    (Refranero)

    Siete años, la condesa,
    todos siete me esperade.
    Si a los ocho no viniere,
    a los nueve vos casade.
    (Romance del Conde Dirlos)

    Aunque no se trata de más de siete moradas, en cada una de estas hay muchas, en lo bajo y alto y a
    los lados, con lindos jardines y fuentes y laberintos. (SANTA TERESA DE ÁVILA: Moradas)

    Con siete ayes clavados,
    ¿dónde irán
    los cien jinetes andaluces
    del naranjal?
    (Federico GARCÍA LORCA: «Camino»,
    de Poema del cante jondo)

    Y entonces fue Jonás el que se amorugó, y hubo otras setenta y siete semanas sin hablarse, o, si él
    decía algo, ella lo desconstruía totalmente (José JIMÉNEZ LOZANO: El viaje de Jonás, 2002)

    Hoy yo cumplo 46 (!), pero es veintiSIETE de junio y lo celebro con el rector y vicerrectores que me han convocado por partida doble, mañana y tarde, a entretenidos actos académicos cuyos detalles os ahorro. Pasaré por la quinientos5 y espero hablar con Nando.

    Felicidades para todos y enhorabuena al e-Ghost que tanto he admirado desde que lo conozco.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s