Road trip post-doctoral

Como dije en el post anterior, entre la entrega del manuscrito final de mi tesis (el 30 de julio) y la llegada de mis padres para mi investidura, tengo planificado un viaje épico. Y aquí lo tenéis, Borja’s 2010 Postdoctoral Road Trip, 17 días y 7,000 kilómetros atravesando 13 estados:

El itinerario va a ser el siguiente:

  1. Chicago, Illinois
  2. Lincoln, Nebraska (escala técnica)
  3. Boulder, Colorado
  4. Albuquerque, Nuevo México (escala técnica)
  5. Tucson, Arizona
  6. Van Horn, Texas (escala técnica)
  7. Austin, Texas
  8. Jackson, Mississippi (escala técnica)
  9. Huntsville, Alabama
  10. Chicago, Illinois

Todo esto empezó porque hacía tiempo que tenía pendiente ir a Tucson a visitar a una colega de Globus que, aficionada a la comida española, hace tiempo que me dice -medio en broma, medio en serio- a ver cuando me paso por ahí para organizar una tapas party very typical spanish arriquitaun olé (al estilo de las que organizo de vez en cuando en Chicago). Y, después de postponerlo una y otra vez, se me presentan estas dos semanas y pico, entre la entrega de mi tesis y la llegada de mis padres, en las que no tengo nada que hacer. Me parece que hace seis años que no me encuentro en esta situación; sí, sí, he tenido vacaciones en los últimos años (algunas incluso de dos semanas), pero siempre tenía la espada de Damocles sobre la cabeza. Si no era la tesis, era otra cosa. Ahora, en cambio, no hay nada… hasta el 1 de septiembre no empiezo mi nuevo curro.

Pero dos semanas es mucho tiempo sólo para ir a Tucson. Inicialmente me plantee pillar un vuelo barato, pasarme un fin de semana largo ahí, y el resto de las dos semanas en Chicago trabajando en algo. Siempre hay cosas que hacer en Haizea, o incluso podría ir adelantando trabajo para el nuevo curro. Pero al final decidí que, al igual que hice después de “ingenierizarme”, esta era la ocasión para hacer un viaje de esos memorables que no se te olvidan nunca. Por no mencionar que después de seis años trabajando en la tesis, me hacía falta un poco de evasión. Así que opté por un road trip americano en toda regla.

El itinerario empezó solamente con Tucson. Sin embargo, ir y volver de Tucson son casi 60 horas conduciendo (minimo 6 días al volante), así que claramente había que añadir escalas “grandes” en el camino. Lo primero que me sugirió bastante gente es ir a Wyoming, donde los paisajes deben ser increíbles (y donde se encuentra Yellowstone Park). Era complicado incluirlo en el itinerario, así que el compromiso fue Boulder: rodeada de montañas, y conocida por ser un lugar excelente para hacer senderismo y ciclismo casual. Vamos, diametralmente opuesto a Chicago. Nada mejor para relajarse después de la tesis y la defensa. Ahí pasaré dos días y medio.

De Boulder iré a Tucson, a pasar otros dos días y medio, también entre montañas y, por supuesto, tapas party OLÉ. Para el itinerario de vuelta, me decidí a pasar un par de días en dos ciudades donde conozco a gente: Austin, donde vive un compañero que se doctoró el trimestre pasado, y Huntsville, donde ya pasé unos días hace unos años. Y de Huntsville, de vuelta a Chicago.

A pesar de las escalas, siguen siendo unas 70 horas al volante. De hecho, entre cada escala he tenido que planificar una escala técnica donde simplemente llegaré a la noche a un motel, dormiré, y seguiré conduciendo al día siguiente. Al final, en los días que me toca conducir pasaré unas 7-8 horas conduciendo (más paradas para comer, etc.). Cuando se lo cuento a gente en España (y me imagino que más de un lector reaccionará igual), la reacción es casi siempre de incredulidad. ¿A qué persona en su sano juicio se le ocurre no sólo conducir 7-8 horas en un día, sino hacerlo varios días a lo largo de dos semanas?

Pues la verdad es que parte de lo que me atrae de hacer un road trip es precisamente esas 7-8 horas al volante. Yo, la carretera, y mis pensamientos. Además, ya hice un road trip hace unos años (de menor escala, pero uno de los tramos involucró 10 horas al volante en un día) y me lo pasé pipa, con lo cual sé que puedo pasarme todo el día conduciendo sin desquiciarme. Otro factor, en mi opinión, es que vivir en EEUU cambia completamente tu percepción de las distancias. Cuando era un crío, e incluso ya crecidito, un viaje en coche o autobus de Bilbao a Madrid me parecía un tostón infumable. ¡4-5 horas en un coche! ¡Con eso te recorres medio país! En EEUU, en cambio, 4 horas en coche no son . Con eso apenas te recorres un estado.

Eso sí, en mi anterior road trip me di cuenta de que la música solo me mantiene entretenido durante 1-2 horas. Sin embargo, cuando me cansaba de la música, tenía enfilados varios albums de standup que hacían que se pasase el tiempo volando. Para este roadtrip voy a llevar nuevamente unos cuantos albums de standup, pero voy a probar también con audiobooks y podcasts. En concreto, voy a llevar seguro lo siguiente:

  • Moab is my Washpot, la autobiografía de Stephen Fry, narrada por el mismo en su misma mismidad. Me encanta Stephen Fry; británico, erudito, divertido, e inimitable. No sólo eso, ¡Stephen Fry también apoya al proyecto GNU! Y su voz es fantástica; si grabase un audiobook de la guía telefónica, me lo compraría.
  • The Rise of Theodore Roosevelt, una biografía (muy aclamada) del 26º presidente de los EEUU. Como ya saben mis compañeros americanos, Teddy Roosevelt es uno de mis presidentes favoritos. ¿Por qué? Pues porque Teddy Roosevelt es un presidente de película. Ni al mejor guionista de Hollywood se le pueden ocurrir una vida tan pintoresca ni unas hazañas tan superlativamente viriles como las de Teddy Roosevelt. Hace que todos los presidentes antes y después de él, reales o ficticios, parezcan unas nenazas.
  • Me Talk Pretty One Day, de David Sedaris. Aparte de haberle visto en televisión un par de veces, no conozco la obra de David Sedaris. No obstante, me han recomendado este libro en particular tan altamente, que me compré el audiobook para el viaje. Ya veremos.
  • Savage Love Podcast de Dan Savage, uno de mis columnistas favoritos. Se le conoce principalmente por su columna Savage Love de consejos afectivos y sexuales. Aunque no os interese lo más mínimo los (frecuentemente pervertidos) problemas de otras personas, la columna es entretenidisima. Y los podcasts, al parecer, también.
  • Podcasts de This American Life, un programa de radio producido aquí en Chicago. Nunca lo he escuchado, pero me lo recomendaron enfáticamente varias personas.

¿Más recomendaciones para audiobook/podcasts/etc. para mantenerme entretenido en el coche?

En fin, eso os cuento sobre el road trip de momento. Me lanzaré a la carretera el 1 de agosto y seguramente escribiré un post diario durante el viaje, al igual que hice anteriormente con otros viajes grandes.

8 comentarios sobre “Road trip post-doctoral

  1. Ey, quiero una reseña de Me Talk Pretty One Day!!. He leído buenas críticas de los libros de Sedaris pero aún no me he decidido a leer ninguno.

    Lo del road-trip me parece un planazo, en 2008 conduje de San Francisco a Las Vegas pasando por Yosemite y Death Valley y, efectivamente, son de esos viajes que no se olvidan.

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  2. Yo lo de conducir tantas horas lo veo con un “depende”. Es decir, si el camino es como de Burgos a Madrid, pues no me importa, porque hay trozos de rectas largas, donde puedes ir relajado. En cambio el camino Bilbao -> Burgos, para conducir durante tantas horas, me parecería un coñazo (yo suelo ir más tenso este trayecto, igual es cosa mía :p)

    Un viaje de este tipo no me importaría hacerlo, al final es lo que dices tu, es un buen tiempo para estar contigo mismo.

    Ya contarás qué tal, y yo también espero muchas fotos. A ver si consigues hacer una de típica autopista recta kilométrica sin ningún cocha.

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  3. Impresionante el viajecito que te quieres hacer. Es evidente que lo de las distancias no tiene nada que ver con España, que en cuanto viajas más de 10 horas te caes fijo al mar.
    Ahhh (entre tu y yo) lleva pasta que los bolis en EEUU valen un pastón …..

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  4. Arizona in August. My friend, you are going to learn a new definition of hot.

    Okay there ain’t shit on that road from Tucson to Austin. Unless you just like seeing tiny ass towns (like Van Horn) I would suggest routing to a better destination. Carlsbad Caverns in Carlsbad, NM is pretty neat if you are into caves. Heading there first has the added bonus of being able to stop at White Sands, NM which is a sight to see.

    At very least I would stopover in El Paso or continue on the Ft. Stockton.

    From Albuquerque to Tucson, reroute to see the Petrified forest, there is also a big meteorite crater close by that is neat. And I might point out that you are missing the Grand Canyon by only 200 miles, what a shame.

    Also if you get bored and need a new audiobook, check out: http://www.crackerbarrel.com/trip-booksaudio.cfm?doc_id=48

    Or just download one from Audible.com ….

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  5. Menudo viajecito!

    Bueno pasalo muy bien y disfruta tanto de las ciudades y pueblos que visites, como de las horas y horas de reflexio al volante.

    PD: conduce de forma ekologica que 70 horas son muchos gases contaminantes, y mas dependiendo del coche 😉

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