Los siguientes N años

¡Uuuuuy, pero cuanto tiempo sin escribir en el blog! Desde noviembre del año pasado. Canela fina, señora. Lo de siempre: al final estoy mucho más activo en Google+ y, habiendo contado mis historias ahí, al final me da pereza contarlas de nuevo en el blog. Así que, como he dicho en otras ocasiones, para actualizaciones más frecuentes, seguidme en Google+.

Sin embargo, para los que todavía tenéis este blog en vuestros lectores de RSS y no habeis visto todas las noticias que he ido publicando recientemente en Google+/Facebook/Twitter/etc., me parece que merece la pena volver un rato a BorjaNet para contaros lo que voy a hacer los siguientes N años.

Hace casi tres años escribi un post titulado ¿Pero tú te vuelves a España o no? donde, tras explicar todas las opciones que se me presentaban tras terminar el doctorado, concluí:

Mi plan, por lo tanto, es quedarme dos o tres años en EEUU después de terminar el doctorado. […] Pasados esos dos o tres años, habiendo visto cómo está el patio y evaluando todas las opciones que se me presenten, decidiré si me quedo en EEUU a largo plazo, o si me vuelvo a España. Así que resumiendo… ¿Volveré a España? No lo sé. Preguntádmelo en dos o tres años 🙂

Ya han pasado casi tres años, así que va siendo hora de responder a esa pregunta.

Y la respuesta es que me quedo en EEUU.

Hay varios factores en esta decisión, pero la principal es que me surgió una oportunidad aquí en la Universidad de Chicago que sencillamente no podía dejar pasar. Hace unos meses, me ofrecieron ser Director Asociado en el Departamento de Ciencias de la Computación de la universidad. Ojo, que aquí un departamento no corresponde a lo que llamamos “departamento” en España en un contexto universitario. Se parece más a una “facultad”. Por ejemplo, la Universidad de Chicago no tiene una “Facultad de Matemáticas” dividida en múltiples departamentos; tiene un único “Departamento de Matemáticas”. En fin, que ser Director Asociado en un departamento es casi como ser Vicedecano de una facultad.

En este nuevo puesto voy a ser responsable de nuestro programa de master, donde me encargaré principalmente de desarrollo curricular, desarrollo de asignaturas, supervisión de los profesores, etc. También seguiré dando clases en el departamento, y seguiré a cargo de entrenar a nuestros equipos de programación (que han llegado a la final de ICPC, el “Mundial” de la programación, cuatro años seguidos). Aunque es un puesto más “académico-directivo” que científico, esa es precisamente una de las cosas que descubrí en los dos/tres años que me concedí después del doctorado: que me tira más la docencia, la organización y la coordinación que la investigación.

Ojo, no es que no me guste la investigación; me gusta, pero no lo suficiente como para dedicar mi vida entera a ello. Cuando empecé el doctorado, tenía sueños y aspiraciones de ser “Professor Sotomayor”, más en el sentido de ser un investigador de renombre internacional que en el de ser un “profesor” que da clases. A lo largo del doctorado y de los dos años después de doctorarme me di cuenta de que, aunque disfruto con la investigación y trabajando con investigadores, no quiero que toda mi vida profesional gire en torno a la investigación (o, peor aun, que dependa de la investigación, siempre estresado por si consigo publicar un artículo o si me aceptan un proyecto, etc.).

Otro factor es que, en los últimos ocho años, me he enamorado no sólo de la ciudad de Chicago sino también de la Universidad de Chicago. Tiene una comunidad única que no he encontrado en ningún otro sitio. Aunque seguramente podría encontrar puestos similares (o mejores) en otras universidades, ninguna tendría la inigualable cultura geek de la Universidad de Chicago. Es una cultura presente en todos los niveles de la universidad, desde los estudiantes que organizan el “scavenger hunt” más grande del mundo hasta la Oficina de Admisiones que, entre sus preguntas de admisión que deben responder todos los alumnos que quieren estudiar aquí, incluye preguntas como “En serio, ¿dónde está Wally?” o “¿Qué te parecen los Miércoles?”.

Así que, cuando me surgió la oportunidad de quedarme en la Universidad de Chicago a largo plazo, en un puesto esencialmente permanente, que involucra realizar un trabajo que me interesa y me apasiona, y que tiene potencial de crecimiento, pues la decisión estuvo bien clara.

Pues eso, que me quedo. De hecho, ayer firmé un contrato de compra/venta para un piso la mar de cuco al lado del campus. Y os garantizo que no van a pasar ocho meses hasta el siguiente post. Este verano me voy a hacer otro road trip épico, similar al que hice hace dos años. Y, como siempre, mantendré un diario de viaje aquí mismo, en exclusiva, en el blog.

2 comentarios sobre “Los siguientes N años

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