Road Trip 2010 – Día 1 – Chicago -> Lincoln

Primer día del road trip, pasado casi íntegramente conduciendo. Puerta a puerta han sido unas nueve horas (incluyendo varios descansos y parando para comer) y la verdad es que no se me ha hecho tan largo. La estrategia de alternar música, comedia, y audiobooks parece que surte efecto. Sobre el viaje en sí, poco más puedo contar, ya que ha involucrado atravesar todo el estado de Iowa, llano y lleno de campos de maíz. Lease: aburrido (me parece que mi GPS lo expresó mejor: “Gire a la derecha en 354 millas”). Solo hay dos cosas que me han llamado la atención: mucho roadkill (preexistente, no causado por mi) y muchos moteros que parecían sacados de una película, viejos, barbudos y con mujer pechugona y tatuada de paquete.

En Lincoln no tengo nada planificado. Sólo pasar la noche aquí. Ahora mismo estoy en un motel de carretera a las afuera de Lincoln que, la verdad, está fenomenal: por solo $50 tengo una habitación sencilla, con baño, con wifi, y con desayuno incluido. ¿Acaso hace falta algo más?

Eso sí, al llegar aquí que me topado con un ejemplo de que esto es la America semi-profunda, algo distinta a “the big city” a la que estoy acostumbrado. Al llegar, he buscado un sitio para cenar y, según Google Maps, hay un restaurante mexicano muy apetecible a tan solo 10 minutos -¡en linea recta y andando!- del hotel. Estupendo, me pego un paseito para despejar la cabeza después de pasar tanto tiempo en el coche y, de paso, ceno algo. Pues no. Resulta que no hay ninguna manera de llegar andando. A ver, si me empeño, puedo ir andando por la cuneta de la carretera; lo que no hay es ningún trayecto peatonal. Así que, al final, he tenido que coger el coche para conducir, literalmente, 30 segundos para llegar al restaurante. Y es que, en América, los hombres de verdad no andan. Conducen.

En fin, mañana toca conducir de Lincoln a Boulder, donde pasaré dos días y medio. Ahora me voy a la cama que, por muy rápido que se hayan pasado las 9 horas al volante, dejan su mella y estoy un poco molido.

UChicago ACM ICPC 2010 Tryouts

[This is one of those rare posts in English, since the main audience for this topic is English-speaking. — Este es uno de esos pocos posts en inglés, ya que está dirigido principalmente a gente de la universidad, y la mayoría no entiende español 🙂 ]

After qualifying for the ACM ICPC 2009 World Finals and 2010 World Finals, we decided to host tryouts at the University of Chicago to decide what teams would advance to the 2010 Regionals (which, in turn, determine the teams that qualify for the 2011 World Finals). We held the tryouts last Saturday in the Maclab:

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We had three full teams registered, and four contestants who participated in pairs just for fun. We tried to replicate the conditions of an ICPC contest as much as possible: five hours, eight ICPC problems taken from a variety of regionals (download the problems and test cases), one computer per team, automated judging, no Internet access, etc.

Here’s some of the contestants hard at work on the problems:

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The scoreboard:

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Snacks, and various forms of coder fuel, courtesy of Google Chicago:

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Once the contest finished, we were treated to an awesome dinner, courtesy of the Department of Computer Science:

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And we proceeded to announce the final standings and hand out prizes. All of the contestants got a variety of swag provided by Google Chicago:

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The winner of the tryouts was Works in Theory (L to R: Matthew Steffen, Denis Pankratov, and Korei Klein). Besides being first in line to the ICPC Regionals, each team member additionally received a $150 Amazon gift certificate, courtesy of Google Chicago:

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Next, Terminal 1337ness (L to R: Rafael Turner, Michael Lucy, and Damon Wang). The second-ranked team additionally received a SIM-unlocked and hardware-unlocked Android Dev Phone 1, also courtesy of Google Chicago:

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In third place, Gigagargoyles (L to R: Horațiu Dumitru, Bill Waldrep, Falcon Dai):

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In fourth place, and competing for fun, Bill Poucher is my Homeboy (Allan Espinosa and Matt Lee):

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One of the swag items this team chose was a Google Rubik’s cube, shown here in a fully hacked state:

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Finally, and also competing for fun, Sparklepony (not pictured: Zoe Polach and Rina Kelly).

All in all, a great time was had by all. Good luck to our teams as they advance to the ICPC Mid-Central USA Regional Contest! And many thanks to Google Chicago and the Department of Computer Science for their generous sponsorship of the tryouts!

En Madrid del 25 de mayo al 8 de junio

Los dos últimos veranos me los he pasado en Madrid, trabajando con el Grupo de Arquitectura de Sistemas Distribuidos de la Universidad Complutense de Madrid. Desafortunadamente (o afortunadamente, según se mire), no puedo pasarme cuatros meses en Madrid este verano porque tengo que estar aquí en Chicago para rematar la tesis.

No obstante, sí que voy a realizar una estancia de dos semanas en la Complutense; concretamente, del 25 de mayo al 8 de junio, y subiré a Bilbao un fin de semana, seguramente del 4 al 6 de junio. Es muy probable que esta sea mi única visita a España este año, así que voy a tener que compactar todas las comidas, cenas, quedadas, etc. en esas dos semanas. Si hace tiempo que no nos vemos, y quieres quedar, tell your people to call my people. O mándame un e-mail, vamos.

The Great Hunt

Como ya he comentado anteriormente por aquí, una de las tradiciones de la Universidad de Chicago es la celebración en Mayo de una jinkana épica, conocida coloquialmente como “Scav” o “Scav Hunt”, aunque la web oficial indica que tiene múltiples nombres:

The name of this organization shall be The Official University of Chicago Official Scavenger Hunt Organisation Committee, also to be known as The Great Hunt, The Scavenger Hunt, ScavHunt, Scav Hunt, the Hunt, That Thing That Left All Those Cans in the Maroon Office, ScavCore, The Fucking Scavenger Hunt, The Scavenger Fucking Hunt, The Fuckinger Hunt, Jar Jar Binks, ScavCom, Scav Com, ScavComm, Scav Comm, Scavcabal, the Cabal, Cable from X-Factor, Solipsistic Bastards, Ratanna, ScandalCom, El Sindicato, or Ethel.

Esta jinkana es famosa por el tipo de objetos que hay que recolectar y por la cantidad de esfuerzo que invierte el alumnado en conseguirlos. El ejemplo más famoso es el año que pidieron “un reactor nuclear”, y unos alumnos construyeron un mini-reactor nuclear. Más recientemente, el año pasado el campus estuvo invadido por varios DeLoreans (lease: el coche de Regreso al Futuro), porque estaba en la lista y, recáspita, si está en la lista hay que conseguirlo.

En fin, yo no participo en Scav, pero no me importa colaborar si resulta que puedo contribuir algo. De hecho, hace tres año tuve ocasión de colaborar en la elaboración de un sandwich mundial (colocar dos trozos de pan en puntos antipodales del planeta; si miráis un mapa antipodal, uno de los pocos sitios convenientes para esto es España + Nueva Zelanda). Este año, curiosamente, yo mismamente fui un objeto de la jinkana. Bueno, no yo específicamente (la lista no decía “Objecto #265: Borja Sotomayor”), sino lo siguiente:

180. Film yourself with the UofC staff member with the lowest Bacon number. Collaborate with the UofC staff member with the lowest Erdös number. Film yourself collaborating with the UofC staff member with the lowest (Bacon + Erdös) number. [(4 − X), (6 − Y), and (10 − Z) points, respectively]

Como ya he comentado anteriormente en este blog, yo tengo un número Erdös-Bacon (mi número ahora es 8; cuando escribí ese post, era 9). Eso sí, no estoy seguro de que yo tenga el número más bajo de toda la universidad, porque me parece que uno de los profesores de matemáticas, Paul Sally, apareció como extra en la película Proof (que fue rodada aquí en la Universidad de Chicago). Por cierto, el profesor Sally es todo un personaje; muy recomendable esta entrevista si queréis saber más.

No obstante, en mi despacho aparecieron cinco equipos que descubrieron que tengo un número Erdös-Bacon y, para satisfacer los requisitos de la lista, me grabaron “colaborando” con ellos. La “colaboración” tomó la forma de una serie de artículos que “co-escribimos” sobre Scav:

Al final no sé cuantos puntos se llevaron, o si algún equipo consiguió hablar con Paul Sally. Lo importante es que, como todos los años, nos lo pasamos genial 🙂

UChicago @ ACM ICPC 2010 World Finals

[This is one of those rare posts in English, since the main audience for this topic is English-speaking. — Este es uno de esos pocos posts en inglés, ya que está dirigido principalmente a gente de la universidad, y la mayoría no entiende español 🙂 ]

Like last year, the University of Chicago qualified for the World Finals of the ACM’s International Collegiate Programming Contest, which took place in Harbin (China) this year. The UChicago team, called “Works in Theory” after an infamous UChicago slogan (“That’s all well and good in practice, but how does it work in theory?”), spent last week in Harbin to show off their programming prowess, and to soak in the sights of what turned out to be a wonderful (and freezing cold) city. The students in “Works in Theory”, pictured below from left to right, are Matthew Steffen (3rd year, majoring in Computer Science and Mathematics), Korei Klein (3rd year, majoring in Computer Science and Mathematics) and Louis Wasserman (2nd year, majoring in Mathematics):

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[Click on any of the photos to see a high-res version]

The World Finals took place on Friday, February 5th. For those of you unfamiliar with how ICPC works, here’s a quick primer: a team of three students is given five hours to solve between eight and eleven programming problems. Each team has only one computer, so they must divide their time wisely between coding and thinking about problems. Solutions are submitted electronically to judges who use automatic judging tools that will run insanely exhaustive test cases through the solution; if the solution passes all the tests, it is accepted as a valid solution. Teams are ranked first on number of problems solved and then on the time it took them to solve each problem (with a 20 minute penalty for each incorrect submission).

Here’s our team right at the start of the contest (the off-camera speaker is counting down in Chinese):

And a shot of the contest area, with all the teams deep in thought:

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Although we could watch the contest from a balcony, there was also live commentary which we could watch in an auditorium (and which was also broadcast over the Internet):

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Yes, there was live commentary. In fact, they even had a color commentator and a series of experts who would comment on the best algorithms to solve each problem. It’s nice to see computer programming elevated to the level of other sports 🙂

In the end, our team ranked 86th (out of 103 teams), managing to solve one problem and attempting two others (out of eleven problems). In case you’re curious, you can take a look at this year’s problem set (our team solved problem D and attempted problems B and J). Even though solving one problem might not sound like much, it is a reflection of just how difficult the problems are in the World Finals: only 35 teams managed to solve more than four problems, no North American teams made it to the medals (the top 13 positions), only nine North American teams (out of 24) were amongst the top 60 teams, and the other two teams from our region (UIUC and UKentucky, in the Mid-Central region) solved two and no problems, respectively (check out the final rankings). The top positions are dominated by schools that train all year for this contest (in fact, many of these school treat ICPC as any other collegiate sport, with round-the-year training and coaching programs). Given that UChicago participated in (and trains for) ICPC mostly for fun, I personally couldn’t be happier with how we placed (just making it to the World Finals is already a great accomplishment by our team). In fact, here is our team in a post-contest celebratory mood:

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Since we didn’t manage to solve any problems last year, a fact that we lampooned in this photo, solving one problem technically means that we solved infinity times more problems than last year, which we poked fun at in this photo:

Celebrating infinite improvement over last year
[Photo by Marsha Woodbury]

However, we didn’t go to Harbin just for those five hours. The contest is the culmination of five days of events sponsored by IBM and hosted by Harbin Engineering University (HEU). The first major event is a formal Opening Ceremony, where they took our official portrait with Alain Chesnais, vice-president of the ACM, and Desen Yang, vice-president of HEU:

UChicago team at ACM/ICPC World Finals 2010 Opening Ceremony
[Photo by Jillian Murphy]

Last year, the organizers told the teams to dress in business or business-casual attire for the Opening Ceremony, so we just assumed the same applied this year, even though it was not explicitly mentioned in the schedule. As it turns out, practically all of the teams assumed there was no dress code and showed up with informal (and sometimes downright untidy and unkempt) clothes. We, on the other hand, totally rocked that stage, because that’s how UChicago rolls.

Another activity, which spans several days, is the “ICPC Idol” karaoke contest. Korei and Matthew dared each other to participate, and ended up being the first two contestant to sing during the first dinner (in front of a captive audience of 300+ persons). Here’s Korei singing “American Woman”:

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Sadly, neither Korei nor Matthew advanced to the “ICPC Idol” finals.

We also got to see quite a bit of Harbin, where the thermometer never went above 10F / -12C and sometimes dipped as low as -30F / -34C (probably more with wind chill). Living in Chicago is certainly a good preparation for this, but not good enough: the weather was definitely colder than Chicago, to the point that I really felt that I came close to getting frostbite some days. In fact, HEU gave every single participant (close to 500 persons) their own customized winter gear, including a winter coat, snow pants, gloves, hat, and neck warmer.

If you’re wondering why they’d schedule ICPC during the bleak midwinter (when last year’s finals took place in April, when the temperatures were pretty comfortable in Stockholm), the reason is Harbin’s spectacular ice and snow festivals, which take place in January and February. Here’s the team in front of one of the sculptures in the snow park:

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And Korei sitting under the giant snow Buddha:

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In fact, one of the activities that HEU organized was a snow carving contest. Huge blocks of packed snow were placed in front of the contest site, and a pair of teams was each responsible for carving a letter (the goal was to carve the text “ACM/ICPC World Finals 2010 Harbin Engineering University”). We were tasked with carving the letter H:

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You can see the final result on the left:

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However, as amazing as the snow sculptures were, they paled in comparison to Harbin’s ice sculptures. Right when we walked out of the airport, we were greeted by this ice palace:

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We pointed out to one of the HEU guides how amazing it was, and he replied “Oh, that’s one of the small ones”. We thought he was joking until we got to visit the ice festival, where we saw ice behemoths such as this: (for perspective, the team is standing at the bottom)

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The visit to the ice park was probably our favourite part of the trip. We really had a hard time containing our enthusiasm and spent most of the time running around shouting about how unbelievably awesome the sculptures were (specially since, every time we turned a corner, there was an even bigger sculpture to marvel at):

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Finally, we also got to walk a bit around Harbin on our own, where we encountered ice pacmans:

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Patriotic statues:

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The Songhua River, which was frozen solid. People could actually walk across the river to the other shore, and we even saw cars driving on the ice:

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A thermometer, reminding us how Chicago weather was balmy in comparison:

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The largest synagogue in the Far East:

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And the St. Sophia Cathedral:

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In conclusion, a great time was had by all. Next up, the 2011 World Finals in Cairo! (which we’ll try our very best to qualify for)

By the way, if you enjoyed these photos, check out my gallery for the 350+ photos I snapped during the trip. ICPC also hosts a photo and video repository.

Entre pitos y flautas

Madre del amor hermoso, que llevo más de dos meses sin escribir. Aunque, bueno, para los que no se hayan enterado, en los comentarios del post anterior hay diversión garantizada para toda la familia, señora! Nada más divertido que cuando los libremercadistas y los sociatas debaten a ver quién la tiene más grande. La economía, no la polla, ¡malpensados!

La principal razón por la que no he podido bloguear o, más correctamente, la razón por la que no ha pasado nada digno de ser blogueado es que he pasado los últimos meses trabajando sin parar en un “paper” (un artículo cientifico, vamos). Bueno, no, no un paper. El paper. El último paper del doctorado. Lo envié ayer mismo a esta conferencia, a ver si nos lo aceptan. Pero vamos, ahora ya sólo queda escribir la tesis, que puede sonar a mucho, pero en realidad no es más que una recopilación de “Borja’s Greatest Hits” (todos los papers que he escrito, pero en un único documento con una narrativa coherente)

Otra cosa que me ha tenido bastante ocupado: el Mundial de Programación (ICPC 2010 World Finals, para ser más correctos). Como ya comenté anteriormente, soy el entrenador del equipo de programación aquí en la Universidad de Chicago, y en Noviembre nos clasificamos para el mundial. El mundial es la semana que viene, y esta noche el equipo (tres estudiantes) y yo nos vamos al mundial… ¡en China! Van a ser muchas horas en avión (14 horas de Chicago a Seul, 6 horas de espera en Seul, y 2.5 horas de Seul a Harbin) y en Harbin las temperaturas altas van a rondar los -20 grados. Si os preguntáis por qué se les ocurrió organizar el mundial en medio del invierno en el norte de China, es porque coincide con un festival espectacular de esculturas de hielo.

Eso sí, no sé si podré conectarme mucho a Internet desde China y, aunque pueda conectarme, no tendré mucho tiempo para escribir prosa en el blog. Seguramente twitearé bastante así que, si queréis saber como nos va en China, seguidme en @borjasotomayor. Por supuesto, haré cientos de fotos que colgaré cuando vuelva a Chicago.

Y, por lo demás, nada más de momento. Bueno, sí que hay noticias interesantes en el horizonte pero, como siempre, yo no cuento nada hasta que esté todo firmado (con sangre, a ser posible). Con esa nota de suspense os dejo.

La igualdad es para sociatas y rojos

Escribir un extenso post abordando el actual debate sobre la sanidad en EEUU sigue en mi lista de posts que quiero escribir. Es un tema que, como he mencionado en otras ocasiones, me toca bastante la moral y sobre el que seguramente podría escribir muchos kilobytes. De momento, os dejo con este artículo que he escrito para el siguiente número de la Revista UD (la revista trimestral de la Universidad de Deusto) y que aborda el tema de la igualdad en EEUU desde la óptica del sistema sanitario americano. Os animo a que, en los comentarios, dejéis preguntas concretas que os surgen al leer el artículo o temas sobre los que queréis más detalles. Como ya he hecho en otras ocasiones, puedo escribir un post tipo FAQ basado en esas preguntas (me resulta más fácil responder a preguntas concretas que escribir un largo ensayo sobre la sanidad pública en EEUU).

En fin, aquí teneis el artículo, “La igualdad es para sociatas y rojos”:

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Me parece que ya sabemos que EEUU tiene un puntito de raro (o varios). Un país un tanto paradójico, avanzado a la par que retrógrado en muchos sentidos. Por ejemplo, a mi, como persona de ciencias, siempre me ha desconcertado que, en un país líder en investigación científica, menos de la mitad de la población crea en la Teoría de la Evolución (creyendo, en cambio, que el ser humano fue creado directamente en su presente forma). Podría citar muchos otros ejemplos, pero los dejo para otra ocasión. En lo que me voy a centrar es en un tema que ha causado apasionados debates en EEUU recientemente y que, a mi parecer, es uno de los factores principales que contribuyen a la desigualdad social en EEUU: el acceso a la sanidad.

Empecemos por un sencillo e ineludible hecho: EEUU es el único país rico e industrializado que no garantiza a sus ciudadanos el acceso universal a la sanidad. En el debate sobre la sanidad se pueden decir muchas cosas, pero al final siempre queda esa verdad incomoda, inescapable, e irrefutable, que repetiré por si no ha quedado clara: los Estados Unidos de América, el país más rico del mundo (en terminos de PIB), líder incuestionable en innumerables campos, y la mejor nación del mundo mundial según muchos de sus habitantes no garantiza a sus ciudadanos el acceso universal a la sanidad.

Antes de mudarme a Chicago, este hecho solamente me producía extrañeza. No conocía EEUU tanto como lo conozco ahora, y pensaba (ilusamente) que era algún tipo de ley absurda, heredada de anteriores generaciones, como el derecho a llevar armas y que, sin duda, con el tiempo se subsanaría semejante error. Al fin y a cabo, resultaba absurdo, casi contra natura, que a los ciudadanos de un país tan avanzado y con tantos recursos se les denegase un derecho tan importante y tan fundamental como el acceso a la sanidad (un derecho recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humano, a la que se adscribe los EEUU, aunque no de manera vinculante).

Sin embargo, tras mudarme a EEUU, y entender mejor el funcionamiento de su sistema sanitario y las actitudes de muchos ciudadanos americanos sobre este tema, mi extrañeza pasó a incredulidad. Así que puntualizaré mi anterior declaración: Los Estados Unidos de América es el único país rico e industrializado que no garantiza a sus ciudadanos el acceso universal a la sanidad y a buena parte de esos ciudadanos esto les parece fenomenal. Esto resulta un poco chocante, porque a los Europeos el acceso universal a la sanidad nos parece de cajón de madera de pino. Y no nos sobran derechos sobre los que debatir apasionadamente: el derecho al aborto, a la eutanasia, etc. Pero a nadie se le ocurre cuestionar el acceso universal a la sanidad. Por supuesto, de vez en cuando surge un debate sobre cual es la mejor manera de garantizar ese derecho, pero en Europa casi nadie cuestiona que ese derecho debe existir, de la misma manera que nadie cuestiona el derecho a votar o el derecho a la libertad de expresión.

Antes de intentar descifrar esta actitud, repasemos brevemente como funciona la sanidad en EEUU. Lo primero que hay que aclarar es que, en contra de lo que solemos pensar en España, EEUU sí tiene Seguridad Social (a la que todo el mundo contribuye con sus impuestos). Sin embargo, el alcance de la Seguridad Social americana es mucho más limitada que en España, cubriendo principalmente pensiones, desempleo, y cobertura médica únicamente para mayores de 65 años. Las personas no cubiertas por la Seguridad Social (léase: la gran mayoría de la población) deben obtener su seguro médico a través de una aseguradora privada, siendo habitual que los empresarios paguen el seguro médico de sus empleados. Esto resulta en que el acceso a la sanidad acaba ligado principalmente al empleo, exacerbando las desigualdades sociales.

Por lo tanto, ¿como es que la población estadounidense, donde millones de personas no disponen de seguro médico, no está mayoritariamente a favor de instaurar un sistema de sanidad pública? Podríamos enumerar un largo etcétera de razones, pero la raíz de todas es que en EEUU prevalece una filosofía económica liberal que dicta que cuanto menos responsabilidades tenga el gobierno y más dejemos en manos del libre mercado, mejor. Mientras que a nosotros nos parece contra natura que no exista un derecho a la sanidad, al americano medio le parece aberrante la idea de que el gobierno “imponga” que todos debemos tener acceso a la sanidad (lo que, inevitablemente, implica que el gobierno deberá velar por el cumplimiento de este derecho).

En general, está mal visto que el gobierno “imponga” una situación de igualdad (en este caso, la igualdad de acceso a la sanidad). Cada uno que se sostenga por sus propios medios y, si hay desigualdades sociales, que las resuelva el libre mercado (por ejemplo, a través de ONGs financiadas por donaciones privadas) y no el gobierno. Eso sí, no caigamos en estereotipos: el americano medio no es un “carca” anclado en mentalidades anti-comunistas de la Guerra Fría. El americano medio simplemente se fía más del libre mercado que del gobierno, y no acepta que el gobierno realice imposiciones sobre sus libertades personales, incluida la libertad de gastar el dinero ganado con el sudor de tu frente como te plazca.

Por supuesto, eso no resta para que cada vez que alguien proponga una reforma sanitaria, como recientemente ha hecho Obama, la oposición más vocal lance términos como “socialista” y “comunista” como si de insultos se tratasen. La parte más entretenida, o quizás triste, es que la reforma que Obama propone está a años luz de ser “socialismo”, al menos tal y como lo entendemos en Europa. Da igual. Ha tenido la osadía de sugerir que la sociedad americana podría vivir, en conjunto, un poco mejor si todos sacrificásemos un ápice de lo que tenemos para ayudar al prójimo.

Nos vamos al mundial… de programación… de nuevo

El International Collegiate Programming Contest, o ICPC, es un concurso internacional de programación organizado por la ACM. El año pasado, un equipo de la Universidad de Chicago, compuesto por tres estudiantes de pre-grado y entrenados por mi, se clasificó para el mundial de programación, que tuvo lugar en Estocolmo en abril.

Pues bien, este año nos hemos vuelto a clasificar para el mundial 🙂 ICPC tiene dos fases, una fase regional y el mundial. La fase regional tuvo lugar hace casi un mes, y nuestros equipos acabaron en los puestos 2º y 16º en nuestra región (que abarca varios estados en el centro de EEUU, y en la que participan unos 130 equipos). Los problemas que tuvieron que resolver están disponibles aquí. En fin, el 1er equipo de la región se clasifica automáticamente para el mundial, pero nuestra región tipicamente también manda al 2º y 3er equipo, aunque eso no se decide hasta unas semanas después del concurso regional… y ayer nos notificaron que nuestro mejor equipo, el que acabó 2º en la región, se ha clasificado para el mundial 😀 Al igual que el año pasado, solo 100 equipos en todo el mundo, seleccionados de entre 7000 equipos en más de 1800 universidades en 88 países, se han clasificado.

El mundial tendrá lugar en febrero en Harbin. Aunque el mundial tipicamente tiene lugar en marzo o abril, este año lo han adelantado para que coincida con el Festival Internacional de Esculturas de Hielo y Nieve de Harbin. Vamos, que promete ser un viaje muy interesante (sobre todo teniendo en cuenta que nunca he estado en China).

Eso sí, como dije el año pasado, el 99.9% de los elogios se lo tienen que llevar los tres chavales del equipo, que son unos cracks de la programación y de las matemáticas (si, chicos y chicas, para llegar al mundial de programación hace falta ser un buen hacker pero también tener unos conocimientos matemáticos bastante extensos). Como diría Juancar, me llena de orgullo y alegría poder ser su entrenador.

Happy Birthday to me!

Una vuelta más al sol, otro añito más. Bueno, técnicamente todavía no es mi cumpleaños en Chicago (aquí todavía es el 3 de noviembre), pero en Bilbao (referente mundial para este tipo de cosas; en realidad, referente mundial para todo) hace ya dos horas que llegó el 4 de noviembre y, por lo tanto, mi 29º cumpleaños.

Eso si, el cumpleaños de este año no se avecina tan emocionante como el del año pasado, que coincidió con las elecciones en EEUU (y al final recibí el regalo que pedí: una presidencia de Obama). No obstante, mañana marcaré la ocasión trayendo al despacho donuts y algo de jamón serrano que he conseguido agenciarme. Curiosamente, aquí en EEUU no existe la costumbre de que el cumpleañero traiga pastelitos o dulces al trabajo, aunque a mis compañeros americanos no les importa ser la parte recipiente de esta costumbre. Y, para el fin de semana, tengo preparado un opíparo “dinner party” en el que serviré una variedad de pintxos (“the tapas of the Basque Country”, como les digo a los americanos para que me entiendan) elaborados con varios ingredientes “made in Spain” que he ido acumulando recientemente. Detalles y fotos después del finde.