Road Trip 2012 – Día 17 – Topeka, KS y Kansas City, MO

Hoy he pasado la primera mitad del día en Topeka, Kansas, y de ahí he ido a Kansas City, Missouri (a una hora de Topeka). La verdad es que no hay mucho que contar sobre Topeka, aunque es notable por ser la capital del estado de Kansas. También es el hogar del Westboro Baptist Church, famosos por sus “manifestaciones” con carteles del pelo de “God Hates Fags”. De hecho, se “manifestaron” en la Universidad de Chicago hace unos años (y digo “manifestaron” en comillas porque son cuatro gatos, y la contramanifestación fueron más cien estudiantes).

En fin, que no pude resistirme pasarme por su sede, que no decepcionó (ojo a los carteles):

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Eso sí, no entré. Tomé esa foto desde el coche, y salí espantado, que esa gente me da un yuyu…

También visité Monroe Elementary School, antaño uno de los cuatro colegios segregados en Topeka, y ahora convertido en un museo a la histórica decisión del Tribunal Supremo, Brown v. Board of Education, que declaró inconstitucional la segregación en EEUU.

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De Topeka fui a Kansas City. La razón por la que decidí incluir Kansas City en el itinerario del road trip es principalmente porque la vuelta a Chicago desde Zion iba a requerir tres días al volante, así que quería incluir alguna parada “grande” en el medio. Tras preguntar a varios amigos, unos cuantos me dijeron que Kansas City es una de esas ciudad que son muy agradables, y que no te esperas que sean tan agradables. Aparte, es una de las capitales de la barbacoa en EEUU, y no podía resistirme a devorar comida barbacoa auténtica y genuina.

Al llegar a Kansas City, la primera impresión fue que es una especie de Chicago en miniatura. A la distancia, puedes ver que tiene unos cuantos rascacielos (que no me esperaba), y la ciudad en si tiene el mismo estilo de ciudad del “Midwest” que tiene Chicago. Sin embargo, lo que me sorprendió es que no había prácticamente nadie en la calle (mientras que, en Chicago, en el área de downtown siempre hay gente). Efectivamente, es una ciudad agradable, aunque la verdad es que prefiero las magnitudes de Chicago. No obstante, viniendo desde Zion, resulta una transición más light a la “gran ciudad” que si hubiera vuelto directamente a Chicago.

Aparte de merodear por la ciudad, visité un museo dedicado al barco de vapor Arabia, hundido en el río Missouri en 1856, y recuperado en 1989. Un museo muy recomendable. Al hundirse, el Arabia estaba lleno de mercancías destinadas al Oeste, y la mayoría se preservaron casi perfectamente. El museo se centra casi exclusivamente en estas mercancías y, como nos dijo la guía del museo, es como entrar en un supermercado… del año 1856. La mercancía en si es poco notable: cafeteras, platos, llaves, perfumes, etc. He visto ese tipo de cosas en muchos otros museos pero la diferencia es que aquí son artículos nuevos que no fueron utilizados y se preservaron perfectamente (cuando ves, por ejemplo, un plato del año 1856 en un museo, seguramente fue utilizado durante años y tiene un aspecto más desgastado). A blast from the past, vamos.

Road Trip 2012 – Día 16 – Silverthorne, CO -> Topeka, KS

De nuevo, poco que contar: he pasado el día entero conduciendo desde Silverthorne hasta Topeka, las capital de Kansas. Topeka es una escala semi-técnica, ya que mañana voy a Kansas City, que está a una hora de Topeka (y que, a pesar de su nombre, está en Missouri, no en Kansas). Sin embargo, parar en Topeka acortaba un poco el viaje, y hay varias cosas interesantes que ver en Topeka (mientras que en las otras escalas técnicas lo único que he hecho es dormir en el hotel y ya está).

Eso sí, al rebasar la frontera entre Colorado y Kansas, he sido transportado inmediatamente a la América profunda. De repente, en la autopista te encuentras con mogollón de carteles como estos:

  • JESUS is REAL
  • Adoption, not Abortion
  • Abortion stops a beating heart
  • Jesus cleanses and purifies. Pornography destroys. [este último justo en frente de un sex shop, así, con dos cojones]

Road Trip 2012 – Día 15 – Zion National Park -> Silverthorne, CO

Nada que contar hoy, pues acabo de tirarme nueve horas al volante, y la ciudad en la que me encuentro (Silverthorne, CO) no es más que una escala técnica de camino a Kansas City. Lo he dicho antes y lo vuelvo a decir, pero esas nueve horas se me pasan volando entre música, podcasts, y audiobooks (y varias paradas para descansar, comer, etc.). Es la principal razón por la que puedo plantearme hacer road trips como éste.

Lo que me sigue sorprendiendo es lo cansado que estoy al llegar a mi destino. Supongo que tiene sentido, puesto que no son nueve horas sentado, sino nueve horas operando maquinaria pesada. En fin, que me voy a la cama, que estoy reventado y mañana tocan otras nueve horas de maquinaria pesada.

Road Trip 2012 – Día 14 – Zion National Park

Último día en Zion. Hoy he ido a los “Cañones de Kolob“, una zona menos visitada del parque que me recomendaron varias personas.

Sin embargo, como siempre, el parque es gigantesco y no es obvio que parte merece la pena visitar. Así que el primer día en Zion, le pregunté a un “park ranger” a ver si tenía alguna recomendación sobre qué hacer en Kolob si solo voy a estar ahí un día. Me dijo que hay una ruta de senderismo muy popular, la ruta de Taylor Creek. En esta ruta, pasas por dos cabinas construidas en 1930 (que han sido conservadas en su estado original), y culmina en el Double Arch Alchove, una gruta bastante impresionante.

Eso sí, el park ranger me dijo que limitan la cantidad de gente que puede entrar en la ruta, porque es una ruta “salvaje”: no tiene caminos pavimentados y la mayoría de la ruta pasa por naturaleza incorrupta, así que quieren minimizar el impacto humano sobre la ruta. Dijo que se llena rápido, así que es importante llegar pronto. Así que, con ganas de probar una ruta diferente, empiezo el día pronto y me planto en la ruta a las nueve de la mañana, pensando que, sin ser muy pronto, por lo menos no habrán cerrado la ruta y habrá gente merodeando por ella.

Pues no. Llego y soy el único en la ruta:

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Espero un rato, a ver is llega alguien más. Nada. Así que tengo que decidir si entro yo solo, con el riesgo que ello conlleva, o si sigo esperando (con el riesgo de que igual no viene nadie, y he hecho el viaje en vano). Para colmo, hay un cartel advirtiendo que en esta zona habitan pumas. Cazan de noche y es raro encontrárselos de día. E incluso si te los encuentras de día, al parecer es fácil acojonarlos gritando y tirandoles piedras.

Eso es lo que dice el lado racional de mi cerebro. El otro lado dice “¡PUMAS! ¡JODIDOS GATOS GIGANTES DE LA MONTAÑA! ¡SUPER GATO MIAU DESTRIPA HUMANOS!”

En fin, saco el “bear spray” (que me imagino que será igual de eficaz contra un puma), me lo pongo en el cinturón, listo para utilizar en una fracción de segundo. Me armo de valor, y entro en la ruta.

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Os voy a ahorrar el suspense, y os digo ya mismo que no me encontré con ningún puma. Eso sí, hubo un momento de acojone en el que oí un ronroneo. Lado racional del cerebro: “Prepárate, súbete a una roca para parecer más alto, y ten la mano en el bear spray”. Otro lado: “POR DIOS, Y NI SIQUIERA PUDISTE DESPEDIRTE DE TUS PADRES”. Resultó que el ronroneo fue un colibrí. De hecho, me encontré con muchos colibrís en la ruta.

En fin, la ruta en si sigue un arrollo (el “Taylor creek”) a lo largo del cañón de Kolob:

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Vi las cabañas:

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Y la gruta mereció la pena:

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No me encontré con nadie de camino a la gruta pero, a la vuelta, parece que ya empezaron a entrar más personas y me encontré con varias familias. La verdad es que, aparte de los paisajes, lo más interesante de la ruta fue la sensación de sentirse solo en medio de la naturaleza, algo que no había sentido en ninguna de las otras rutas que hice en Yellowstone y Zion.

Por cierto, en esta ruta también había muchos lagartos. Uno de ellos incluso fue tan amable de posar para la que, actualmente, es mi foto favorita del road trip:

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Road Trip 2012 – Día 13 – Zion National Park

Hoy he ido a Bryce Canyon National Park, un parque a dos horas de Zion. Aunque puede parecer ineficiente pasarse cuatro horas conduciendo para pasar un único día en Bryce, el recorrido de Zion a Bryce es impresionante.

De entrada, tienes que pasar por el túnel del Zion-Mount Carmel Highway, un túnel de 1.7km construido en 1930. 1.7km no suena a mucho (seguro que hay túneles mucho más largos), pero la diferencia es que este túnel no tiene iluminación artificial. Cero. Nada. Vas completamente a oscuras, guiado unicamente por la luz de los coches. Ah, ¿Y he mencionado que el túnel es estrechísimo? 1.7km de diversión para toda la familia.

Eso sí, el túnel tiene unas cuantas “ventanas” un tanto curiosas que proporcionan un poco de iluminación natural en ciertos puntos del túnel. Son básicamente agujeros en el lado de la montaña que dan directamente al túnel; podéis ver un ejemplo aquí.

Pasado el túnel, te encuentras con paisajes que parecen casi extraterrestres. Una de las formaciones más conocidas en esta ruta es el “checkerboard mesa”:

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A lo largo de los siglos y milenios, el agua ha esculpido una “rejilla” (o “checkerboard”, en alusión a un tablero de ajedrez) sobre la montaña.

Una vez en Bryce, lo que te encuentras son paisajes como éste:

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Después de ver Zion, la verdad es que no impresiona tanto. Eso sí, a diferencia de Zion, en Bryce la roca ha sido erosionada hasta tomar formas bastante curiosas:

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Y la verdad es que poco más puedo decir sobre este día. Me lo he pasado, básicamente, entero andando entre rocas y más rocas.

Road Trip 2012 – Retraso en los posts

No me he olvidado de los posts para los días 13 (ayer) y 14 (hoy). Lo que pasa es que lo de no poder subir las fotos me está empezando a tocar la moral, y me cuesta sentarme a escribir los posts si no están las fotos (el día 12 no pude contenerme porque la experiencia fue sobrecogedora).

En fin, hoy he conseguido subir casi todas las fotos del día 12, pero ha tardado casi seis horas en subir cuarenta míseras fotos. Por lo menos he podido actualizar el post del día 12, que ya tiene fotos en lugar de [FOTOS].

Road Trip 2012 – Día 12 – Zion National Park

Hoy ha sido el primer día en Zion National Park, y la estrella del día ha sido el camino hasta la cima de Angel’s Landing, una formación rocosa de 368 metros de altura. La ruta que sube hasta la cima es una de las más conocidas en EEUU, tanto por sus impresionantes vistas como por su dificultad.

Pero vayamos por partes. De entrada, esto es Angel’s Landing:

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Eso es. A eso he subido yo. Y el camino no es fácil. Dos tercias partes del camino son poco destacables, sobre camino pavimentado:

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Aunque con muchas horquillas:

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El tema se pone interesante cuando llegas a “Scout’s Lookout”, donde tienes que subir el último tramo del peñón:

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En este último tramo, se acabaron los caminos pavimentados. Hay que subir de roca en roca, casi a pelo (aunque hay cadenas en varios sitios para ayudar):

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De hecho, te advierten que esta parte del camino no es apta para cardíacos (o acrófobos). En esta parte del camino incluso han muerto varias personas:

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Lo que es difícil de capturar en las fotos es que, en varios lugares, tienes que atravesar caminos estrechos (de no más de 1.5-2 metros de anchura) donde, a ambos lados, hay precipicios de varios cientos de metros:

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Para colmo, la subida en este último tramo es muy dura físicamente. Pero, cuando llegas a la cima, merece la pena. Joder si merece la pena. Las fotos, sinceramente, no le hacen justicia a las vistas que te encuentras ahí arriba:

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Puedo decir, sin duda alguna, que este es el paisaje más sobrecogedor que he visto en mi vida. Pero Angel’s Landing es mucho más que un paisaje bonito. Es difícil expresar la emoción que sientes al llegar ahí, combinación de la belleza natural del paisaje, la satisfacción que sientes tras conquistar semejante peñón de piedra (llamado “Angel’s Landing”, por cierto, porque “sólo un ángel podría posarse ahí”), y la incredulidad de que semejante esplendor exista en la naturaleza.

Es algo, sencillamente, inefable.