Road Trip 2012 – Día 11 – Salt Lake City, UT -> Zion National Park

De nuevo, poco que contar hoy. He conducido desde Salt Lake City hasta Zion National Park. Aunque no es un viaje largo (unas cinco horas al volante), he preferido dedicar el resto del día a hacer rasquing y tumbing, que tampoco puedo pasarme todas las vacaciones conduciendo, haciendo senderismo, y buscando osos.

Eso si, como anticipo, aquí tenéis la vista desde la habitación de mi hotel:

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Road Trip 2012 – Día 10 – Yellowstone -> Salt Lake City, UT

Pues no hay mucho que contar en este día, porque lo pasé casi entero al volante. Ahora mismo estoy en Salt Lake City, que no es más que una escala técnica de camino a Zion National Park.

Eso sí, de camino a Salt Lake City pasé por Grand Teton National Park, hogar de las impresionantes “Tetons” (¡malpensados! ¡son unas montañas!):

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Road Trip 2012 – Día 9 – Yellowstone National Park

Este post viene con retraso porque el Día 9 entre pitos y flautas no tuve ocasión de sentarme a bloguear. Pero no hay mal que por bien no venga; ya he podido subir todas las fotos de Yellowstone, así que no tendré que limitarme a describir lo que vi este día.

En fin, este fue mi tercer (y último) día en Yellowstone. Antes de venir, un amigo me dijo que podría pasarme dos semanas en Yellowstone y todavía me quedarían cosas que ver. Le dije que seguro que no era para tanto pero, ahora que he estado aquí unos días, la verdad es que tiene toda la razón. El tamaño del parque y la cantidad de cosas que hacer y ver es abrumador. Para colmo, una vez en el parque, no paras de oír a gente decir “Uy, pues ayer estuve en [LUGAR IMPRESIONANTE DEL PARQUE], ¡tienes que visitarlo!” sobre docenas de sitios distintos en el parque.

Vamos, que este día escogí sitios bastante a dedo. El primer sitio que visité fueron las aguas termales de “Mammoth” donde ha estado emanando agua a lo largo de siglos y milenios, formando unas estructuras muy curiosas:

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Llegué justo a tiempo para una visita guiada por un “park ranger”, que nos explicó que estas aguas termales son muy caprichosas, ya que dependen del flujo de magma bajo el parque. A veces, se “apagan” y acaban teniendo este aspecto:

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Después, fui a hacer una ruta de senderismo llamada “Beaver Pond Loop Trail”. Esta es una ruta que te recomiendan si quieres ver los animales del parques: alces, antílopes, ciervos, castores, marmotas, e incluso osos. Y, precisamente porque puedes encontrarte con animales salvajes, recomiendan realizar la ruta en un grupo. Así que esperé a la entrada de la ruta hasta que entraron unas cuantas personas, y les seguí, inmediatamente imaginando el rol que cada uno de nosotros desempeñaría al encontrarnos con un oso.

Armado de valor (y mi bote de “bear spray”), nos adentramos en el bosque. Y, a lo largo de varios kilometros entre bosques y colinas, nos encontramos con… nada. Ni una puñetera ardilla. Aunque no tenía muy claro si encontrarme con un oso sería emocionante o aterrador, esperaba que por lo menos nos íbamos a encontrar con unos cuantos alces. O, teniendo en cuenta que la ruta se llama “Beaver Pond”, por lo menos con un castor. Pues no. Mi gozo en un pozo.

Eso sí, las vistas a lo largo de la ruta no fueron moco de pavo:

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Finalmente, fui a “Artist’s Point”, donde se puede ver una impresionante catarata en el Gran Cañón de Yellowstone:

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Y para culminar el día, me metí esto entre pecho y espalda:

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P.D.- Como en los anteriores posts no pude incluir fotos, aquí os va una selección de fotos de los últimos dos días. Por cierto, estoy subiendo todas las fotos a Picasa.

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Road Trip 2012 – Día 8 – Yellowstone National Park

Al final me he animado a hacer un poco de senderismo y, como podéis ver, no he sido devorado por un oso. Ni siquiera me he topado con uno. No obstante, el bote de “bear spray” ha estado en todo momento colgando de mi cinturón, listo para utilizar al instante.

Al final me he decidido por seguir la ruta que sube hasta la cima del Monte Washburn. Aunque la cima tiene una altitud de 3,116 metros, la ruta en si unicamente involucra un ascenso de unos 425 metros (tened en cuenta que el parque en sí está situado a unos 2,400 metros encima del nivel del mar). Es una ruta de dificultad moderada, y con una amplia recompensa al final: unas vistas de 360º sin obstrucciones de todo el parque.

Al igual que ayer, las fotos tendrán que esperar hasta que pueda conseguir una conexión a Internet con mayor ancho de banda. Eso sí, por un despiste, me dejé la Nikon en el hotel, y tuve que tomar fotos con mi Nexus S. Así que la calidad de las fotos será un poco regular…

Aparte de las vistas, el monte Washburn tiene varias curiosidades. De entrada, en su cima tiene una torre para vigilar la presencia de incendios en el parque. En el parque hay otras dos torres, en otros dos montes, pero lo curioso es que estas torres son muy poco habituales en EEUU. La mayoría de los parques prefieren utilizar aviones con cámaras para detectar incendios, pero Yellowstone sigue utilizando torres, que naturalmente tienen que estar habitadas durante el verano. La torre tiene un piso en el que vive un “park ranger” ininterrumpidamente durante todo el verano, recibiendo un cargamento de comida y agua cada dos semanas. Su única comunicación con el mundo exterior es una radio, y la torre tiene electricidad mínima. La suficiente para unos pocos electrodomésticos y poco más. Se pasa el día entero mirando por un telescopio, leyendo, y escuchando a la radio. Vamos, me pareció muy curioso que, en pleno siglo XXI, todavía haya gente viviendo tan aisladamente.

Por cierto, en la descripción de la ruta mencionan que en la cima hay una torre que “incluso tiene servicios!” (vamos, retretes). Esto me intrigó: ¿qué suministro de agua utilizan? ¿cómo se deshacen de, ajem, los deshechos? Pues la solución es muy sencilla: los “retretes” vienen a ser agujeros en el suelo que dan a una cueva artificial bajo la torre. A ver, no son literalmente agujeros. Tienen encima un retrete de toda la vida; pero en lugar de tener agua, dan directamente a la cueva… donde puedes ver la acumulación de las necesidades de toda la gente que ha venido antes de ti. Sorprendentemente, no hay ningún pestazo, me parece que por la profundidad de la cueva y por su ventilación (desde el “agujero” podía oír el viento pasar por la cueva).

Finalmente, el monte también es conocido por sus cabras “Bighorn“, aunque desafortunadamente no vi ninguna. Eso sí, vi un par de marmotas y varios “chipmunks” (pequeñas ardillas).

Después de bajar del monte, merodee por el parque un poco más, pero sin hacer nada notable. Estaba bastante reventado, así que volví al hotel poco después para hacer un poco de tumbing.

Mañana último día en Yellowstone. Voy a ver si le echo un vistazo a más zonas geotérmicas. También he leido que en el parque hay unas cataratas bastante impresionantes, pero requieren seguir una ruta de senderismo que pasa por el nucleo de “bear country”. Si veo a más gente en la ruta, me armo de valor (y “bear spray”) y le echo un vistazo.

Road Trip 2012 – Día 7 – Yellowstone National Park

Hoy ha sido mi primer día en Yellowstone National Park, y la verdad es que es impresionante. De entrada, el parque es gigantesco: 8983 kilómetros cuadrados (para que os hagáis una idea, Euskadi abarca 7234 km2). Y, según conduces por todos esos kilómetros cuadrados, te encuentras con paisajes sobrecogedores.

Me gustaría compartir esos paisajes con vosotros, como hago habitualmente en estos posts, pero la conectividad a Internet desde está región de EEUU es un poco… rústica. No he conseguido subir ni una foto. De hecho, al llegar al hotel, antes de recibir las llaves tuve que firmar que no iba a ver videos en Netflix, etc. durante mi estancia (porque el acceso a Internet aquí “no da para tanto”, según el recepcionista). Así que las fotos tendrán que esperar unos cuantos días.

En fin, a lo que iba, los paisajes de Yellowstone. Dato acojonante: Yellowstone está situado encima de un volcán supervolcán activo. Bueno, técnicamente activo: tiene la suficiente actividad geotérmica para clasificarlo como “activo”, pero no hay erupciones ni lava por ningún lado. Lo que si que hay son geisers y aguas termales a mansalva.

El géiser más famoso en Yellowstone (y quizás en el mundo) es “Old Faithful” (“viejo fiel”), llamado así porque la mayoría de sus erupciones ocurren cada 91 minutos. Fui a la hora prevista y, efectivamente, soltó un chorro de agua verdaderamente alucinante durante un minuto.

Yellowstone también es famoso por ser el hogar de una enorme población de osos. Todavía no he visto ninguno, pero al parecer no es raro encontrarse uno al hacer senderismo por Yellowstone. Por lo tanto, suelen recomendar hacer senderismo en grupos y llevar “bear spray” (que no es más que un spray de pimienta como el que utiliza la policía, pero de menor potencia).

Y he aquí mi dilema: me apetece muchisimo hacer senderismo por Yellowstone, pero estoy aquí a solas. Así que fui al centro de visitantes, y le pregunté a una amable señora a ver si hay alguna ruta de senderismo en particular que fuese muy popular, para maximizar la posibilidad de estar cerca de otras personas en caso de una urgencia de naturaleza ursina, y/o a ver si hay rutas donde se sepa que hay pocos osos (la presencia de otras personas también es importante porque los osos, en general, no quieren saber nada de nosotros los humanos; si saben que estamos cerca, nos evitan, y eso es más probable si la ruta está muy transitada).

La cara que me puso la amable señora es difícil de explicar. Algo así como “POR DIOS NO SE TE OCURRA IR TU SOLO POR EL PARQUE”, pero mezclado con un poco de asco, como si la mera sugerencia de hacer senderismo a solas por el parque fuese repelente. Me dijo que recomiendan hacer senderismo siempre en grupos de cuatro y, aunque hay rutas más populares que otras, no basta con contar con que hay más gente por esa misma ruta. Hay que esperar a la entrada de la ruta, y no iniciar el camino hasta que puedas unirte a otro grupo.

Joder, pues la amable señora ha conseguido acojonarme. Voy a tener que repensarme lo de hacer senderismo por Yellowstone (o, al menos, ver si consigo unirme a un grupo). También me he pillado un bote de “bear spray”, por si acaso, aunque espero no tener que utilizarlo…

Road Trip 2012 – Día 6 – Deadwood, SD -> Cody, WY

Hoy ha sido un día pasado casi entero al volante. Ahora mismo estoy en Cody, Wyoming, que está a unos 100 kilometros del Parque Nacional de Yellowstone, donde voy a pasar los siguientes tres días. Cody también es una de esas ciudades míticas del antiguo Oeste Americano, fundada por el mismisimo Buffalo Bill (voy a ver si mañana tengo ocasión de merodear un poco por la ciudad antes de ir a Yellowstone).

Eso sí, de camino a Cody tuve ocasión de visitar Devil’s Tower:

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Por si os suena, pero no sabeis por qué, aquí va una pista:

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Por cierto, en la carretera de camino a Devil’s Tower pasa por una pradera llena de “perritos de la pradera”:

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De momento, nada más. Estoy en un motel recargando baterías (literalmente y figurativamente). Mañana primer día en Yellowstone.

Road Trip 2012 – Día 5 – Deadwood, SD

Este día solo se puede resumir en una palabra: AMERICA.

Bueno, quizás en tres: AMERICA, FUCK YEAH.

He pasado el día entero en Deadwood, legendaria ciudad del “wild west” americano:

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Aparte de varios edificios históricos, aquí se encuentran enterrados “Wild Bill” Hickok y la mismisima Calamity Jane:

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Que levante la mano quien recuerde a Calamity Jane de los comics de Lucky Luke.

Actualmente, la ciudad se distingue principalmente por sus casinos y sus rodeos. Mi amigo suddakotense me ha enseñado los principales casino de la ciudad y, al parecer, incluso Kevin Costner tiene un casino en Deadwood, donde nos encontramos con esto:

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Efectivamente, el traje original que llevó Costner en Waterworld. Por si os preguntabais donde está. Pues está en Deadwood. En Dakota del Sur.

En fin, parte del día lo pasamos en un casino. Nunca había estado en uno, y la verdad es que me sorprendió lo entretenido que puede ser jugar a juegos del azar si tu meta es pasarlo bien, y no vas con intención de ganar.

La primera sorpresa fueron las tragaperras: o no he visto una tragaperras en mucho tiempo, o aquí en EEUU están a años luz de nosotros. Aparte de no tragar perras (todo el dinero es electrónico, y lo puedes transferir de máquina a máquina), tienen muchas más combinaciones para ganar. Muchas incorporan “rondas bonus” donde, si caes en una combinación concreta, puedes jugar un juego que te permite ganar aun más dinero. Vamos, mucho más entretenido que darle a una palanca repetidamente.

Lo fundamental es plantearselo como una diversión. A la mañana, empecé con $20 y ese era mi limite. Punto. En cada máquina, también marcaba un limite para abandonar la máquina (para no usar todo el dinero en una única máquina). Por ejemplo, si caía de los $10, me iba a otra máquina. En un momento dado, llegué a los $70, y lo importante era darse cuenta de que esos $50 adicionales no son ganancias, sino dinero adicional con el que poder jugar más. Al final, los $20 me cundieron más de una hora y, al final, solo perdí $2 de esos $20. Podría haber cobrado el dinero en cuanto llegué a los $70, pero entonces no me lo habría pasado tan bien.

A la noche, fuimos a otro casino para jugar Blackjack. Nos debimos tirar un total de tres horas en las mesas de Blackjack, y yo me lo pasé pipa. No sé cómo es el Blackjack en España, pero aquí la gente se pasa toda la partida desbarrando y no hay nada de tensión en la mesa. No solo eso, empecé con $100 y acabé con $200 (de nuevo, marcándome $100 como lo máximo que iba a gastarme). Pero, incluso si hubiese perdido esos $100, me habría parecido dinero bien invertido, teniendo en cuenta lo bien que me lo pasé.

Y eso no es todo. Aparte del turismo y los juegos del azar, también fui a un autentico y genuino concierto de música country (que tuvo lugar en uno de los casinos, que disponía de recinto propio para eventos). En concreto, tocaron Big & Rich, que al parecer son la leche en patineta por estos lares. El concierto fue destacable no solo por la concentración de sombreros vaqueros y genuinos “Yeee-haw!”s, sino porque en medio del concierto, dejaron subir al escenario al hijo del dueño del casino con su novia (ambos fans de Big & Rich), y éste se puso de rodillas y le pidió su mano en matrimonio, tras lo cual Big & Rich les dedicaron una balada. Ni un ojo seco en el público, señora.

Calamity Jane, casinos, blackjack, y música country. Y sólo estamos en el día 5 (de 19) de este road trip. Shit, little parrot, shit.